Hacia el interior de la ciudad en dirección a la plaza de Santa Marina, se encuentra la torre de lo que fue la iglesia del mismo nombre. Este templo ya existía en 1227, aunque su espacio lo ocupa hoy una casa particular adosada a la torre, única muestra de torre mudéjar completa que queda en pie. Su parte inferior es de mampostería y la superior de ladrillo, con dobles ventanas de medio punto peraltadas.

Ante la torre y en la plaza de Santa Marina, hay una fuente de piedra de estilo gótico formada posiblemente por dos pilas bautismales románicas a las que posteriormente se le añadieron elementos decorativos. Esta fuente estaba anteriormente en la Plaza  Mayor.