Extramuros de la ciudad, en uno de sus arrabales y en la plaza de su mismo nombre, se levanta la Iglesia de El Salvador. Es una construcción mudéjar de 1299 cuya torre es la más esbelta de Cuéllar, presentando en altura arcos de medio punto doblados sobre los que corre un friso de esquinillas. En el exterior, el ábside poligonal tiene arquerías ciegas, aunque su visión es algo extraña debido a los arbotantes que salen de la cabecera, levantados para sujetar la posterior bóveda barroca. La fachada también ha sido retocada, conservándose aún elementos del más puro estilo románico. Su interior también ha variado, presidiendo su Altar Mayor una imagen de la Virgen de la Palma, talla gótica del siglo XIV repintada y retocada para vestir.