A pesar de que no existe documentación gráfica sobre el conjunto defensivo de la puerta de las Cuevas su origen se remonta al siglo XII, según puede apreciarse en los restos mudéjares que se conservan en el torreón de la desaparecida puerta (esquinas y verdugadas de ladrillo entre el muro de tapial de cal y canto).

En la base del interior de la torre mudéjar se conservan interesantes restos del sistema constructivo original, pudiendo apreciarse las huellas dejadas por los tablones que formaba el encofrado de madera y la alternancia que tenían los cajones para superponerse y entrelazarse una vez se iba levantando la torre.

Desde la misma puerta de los Cuevas arranca hacia el Sureste la muralla de la ciudad o segundo recinto amurallado haciendo su recorrido en paralelo con la calle de las Cuevas.