Conocido con este nombre porque según la tradición estuvo el día que se casó el rey Pedro I con Doña Juana de Castro, aunque en realidad las armas que se aprecian sobre la puerta románica que da acceso al palacio son de Velázquez y Velasco. Es uno de los pocos edificios del románico civil que se conservan en la actualidad. Se trata de un palacio con una amplia torre que originariamente estuvo almenada, pidiéndose apreciar bajo la cubierta actual parte de los merlones hechos de ladrillos.

Además de la portada románica, la torre y las ventanas geminadas, en el interior se conserva en una de las salas nobles un artesonado del siglo XV donde las tablas aparecen con policromías originales y aparecen imágenes de personajes y escudos de armas, principalmente con los escudos de Velázquez y Velasco.