Frente a la puerta de san Basilio se encuentra el antiguo convento del mismo nombre, que con la desamortización pasó a manos privadas y en la actualidad está ocupado por un restaurante y un taller mecánico cerrado.

En sus inicios, los frailes basilios tenían su convento  en las márgenes del río Cega pero en 1606, los monjes se trasladaron al barrio de San Andrés, en la parte alta de Cuéllar. El nuevo convento se edificó a principios del siglo XVII y en su iglesia se veneraban reliquias de varios mártires y la Virgen de Nuestra Señora de la Rochela, imagen gótico-tardía traída de Francia que actualmente se encuentra en la iglesia de San Andrés.